LA BARONESA LIBRERIA

Los poemas se mueven por caminos conocidos, trazados por el ímpetu de ir hacia un encuentro amoroso. Viento y lluvia resbalan en la tela impermeable. La particularidad de la distancia rige el ritmo, el movimiento o la espera en el repertorio del cortejo. Cada vínculo traza un arco, desde un estado de situación hasta otro. La poeta hace un recuento de cosas que otras le dejaron, y especula sobre las que ella habrá dejado a su vez. Algo se mantiene vivo en el medio, a pesar de las separaciones, una planta sigue creciendo más allá de quienes compartan el hogar. Todas las historias son presente y pasado. Caminar para fortalecerse, caminar para olvidar, caminar para convencerse, o para renovar el vocabulario en la ansiedad de lo que nunca podrá nombrarse del todo bien. Una mirada audaz registra detalles del entorno, mientras se tienen conversaciones con una misma. Un cuerpo yendo hacia otro, siguiendo el rastro de la madre por su país natal o repitiendo los pasos compartidos con un amor estacional. Mientras alguien lo recorra, el camino sigue ahí: para recordarnos la distancia, para dejar abierta la posibilidad de volver a transitarlo. Daiana Henderson

Los impermeables, Silvina Giaganti

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Los poemas se mueven por caminos conocidos, trazados por el ímpetu de ir hacia un encuentro amoroso. Viento y lluvia resbalan en la tela impermeable. La particularidad de la distancia rige el ritmo, el movimiento o la espera en el repertorio del cortejo. Cada vínculo traza un arco, desde un estado de situación hasta otro. La poeta hace un recuento de cosas que otras le dejaron, y especula sobre las que ella habrá dejado a su vez. Algo se mantiene vivo en el medio, a pesar de las separaciones, una planta sigue creciendo más allá de quienes compartan el hogar. Todas las historias son presente y pasado. Caminar para fortalecerse, caminar para olvidar, caminar para convencerse, o para renovar el vocabulario en la ansiedad de lo que nunca podrá nombrarse del todo bien. Una mirada audaz registra detalles del entorno, mientras se tienen conversaciones con una misma. Un cuerpo yendo hacia otro, siguiendo el rastro de la madre por su país natal o repitiendo los pasos compartidos con un amor estacional. Mientras alguien lo recorra, el camino sigue ahí: para recordarnos la distancia, para dejar abierta la posibilidad de volver a transitarlo. Daiana Henderson

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